Protocolo de sueño
- Exponete a la luz solar lo antes posible después de despertarte.
- Volvé a exponerte a la luz solar al final de la tarde.
- Evitá las luces intensas durante la última hora antes de dormir.
- Encontrá tus horarios ideales para dormirte y despertarte e intentá mantenerlos regularmente.
- Reducí la temperatura corporal central por la noche.
- Aumentá la temperatura corporal central durante la última o las dos últimas horas de sueño, antes de despertarte.
- Usá las siestas correctamente para compensar pequeños déficits de sueño.
- Utilizá NSDR (Descanso Profundo sin Sueño) para compensar déficits de sueño y mejorar tu capacidad para conciliar y mantener el sueño.
- Considerá el uso de suplementos que puedan favorecer el sueño.
- Sé prudente con los medicamentos recetados para dormir.
- Ajustá tus horarios de consumo de cafeína para mejorar el sueño.
- Evitá el alcohol durante las ocho horas previas a dormir.
- Evitá utilizar cannabis como ayuda para dormir.
- Evitá las pantallas durante al menos una hora antes de acostarte.
- Utilizá estrategias específicas para prevenir o reducir el jet lag.
Protocolo de ejercicio
- Caminá todo lo posible cada día.
- Realizá entrenamiento de fuerza tres veces por semana.
- Realizá entrenamiento cardiovascular tres veces por semana.
- Incorporá sesiones breves de movilidad y flexibilidad entre dos y cuatro veces por semana.
Protocolo de control del estrés
- Realizá entre uno y tres suspiros fisiológicos para reducir rápidamente el estrés.
- Utilizá la exposición deliberada al frío para aumentar tu tolerancia al estrés.
- Practicá NSDR (Descanso Profundo sin Sueño) como protección frente al estrés.
- Realizá una micro-meditación inmediatamente después de despertarte.
- Potenciá el pico matutino de cortisol y catecolaminas.
- Considerá suplementos específicos que puedan ayudar a contrarrestar el estrés excesivo.
Protocolo de nutrición
- Procurá que el 90 % o más de los alimentos que consumís sean no procesados o mínimamente procesados.
- Mantenete bien hidratado.
- Consumí en cada comida principal proteínas con una alta relación proteína/calorías (CP:C).
- Elegí verduras ricas en fibra y algunas frutas como principales fuentes de carbohidratos.
- Incorporá grasas saludables en la mayoría de las comidas y colaciones.
- Consumí alimentos fermentados con bajo contenido de azúcar.
- Consumí pescados grasos de mar y/o considerá suplementos de omega-3.
Protocolo de luz
- Exponete a luz intensa durante la primera hora después de despertarte para aumentar aún más los niveles matutinos de cortisol.
- Exponete a la luz solar al final de la tarde y/o comienzo de la noche para amortiguar los efectos negativos de la luz artificial nocturna.
- Evitá la luz intensa durante la hora previa a dormir.
- Exponé la piel de la parte superior e inferior del cuerpo a la luz solar durante el día.
- Exponé la piel y los ojos a luz de longitud de onda larga: roja, infrarroja cercana e infrarroja.
Protocolo de aprendizaje
- Entrá deliberadamente en un estado de alerta y concentración.
- Utilizá el contraste mental para generar un “estado de urgencia” que facilite alcanzar tus objetivos.
- Aceptá y aprovechá los errores para mejorar el rendimiento.
- Priorizá el sueño durante la noche posterior a una sesión de aprendizaje.
- Incorporá microdescansos durante las sesiones de aprendizaje.
- Aumentá la retención de nuevas habilidades e información mediante el ensayo mental.
Protocolo de crecimiento personal
- Reemplazá la divagación mental por una conciencia conectada con el momento presente.
- Aplicá la guía de James Hollis para construir una vida más plena.
- Trabajá los puntos de dolor o conflicto interno mediante la escritura expresiva.
- Reformulá la pérdida para poder atravesar el duelo de manera más efectiva.