En la búsqueda del resultado perfecto, las investigaciones indican que los perfeccionistas cometen tres grandes errores.11 Primero: se obsesionan con detalles que no importan. Están tan ocupados buscando la solución a unos obstáculos tan minúsculos que carecen de la disciplina para encontrar los problemas importantes que deberían resolver. No pueden ver el bosque por culpa de los árboles. Segundo: evitan las situaciones desconocidas y las tareas difíciles que puedan conducir a un fracaso. Por este motivo, se dedican a perfeccionar un conjunto limitado de habilidades que ya poseen en lugar de trabajar para desarrollar otras nuevas. Tercero: se castigan a sí mismos por cometer errores, lo que dificulta que puedan aprender de ellos. Son incapaces de comprender que el propósito de revisar tus errores no es avergonzar a tu yo del pasado. Es educar a tu yo del futuro. Adam Grant
Me gustaría dividir la confianza en tres ingredientes: cuidados, credibilidad y familiaridad. Si una fuente no se preocupa por tu bienestar, no se ha ganado el derecho de que te importen sus reacciones. Si no está cualificada para juzgar la tarea o no es lo bastante cercana para conocer bien tu potencial, puedes descartar sus opiniones. Pero si te ha demostrado que le importas, y que conoce bien tus habilidades y la especialidad, te está ofreciendo información para que mejores.