Hace unos días pusimos en funcionamiento los radiadores en la casa de Córdoba. Estos primeros días con la mente y el cuerpo no sufriendo la adaptación que hacemos a todo lo bueno, es todo felicidad! Se irá en unos días ese placer por el confort que percibimos. Tener los radiadores instalados ha sido un proceso de ahorrar para comprarlos, ahorrar para instalarlos, ahorrar para instalar los garrafones para ponerlos en funcionamiento. Las cosas tienen un valor diferente cuando hay esfuerzo de uno por detrás.