Cuando tenemos un inconveniente este se estaciona en nuestros pensamientos. Le damos vuelta y vuelta solo aumentando su molestia. Creemos que solucionándolo volveremos a estar feliz. La verdad que cuando lo solucionamos enseguida aparece otro inconveniente del cual ocuparnos. La estrategia más sana es poner la atención en otro lado. Distraernos del inconveniente y esperar el momento en el cuál nos podemos ocupar del mismo.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.