Más que aceptar plácida y dócilmente el estado de las cosas, tendemos a medir nuestra fuerza y capacidad mediante los valores, tareas y objetivos que hemos planteado para nuestra vida, y no a la inversa: medir nuestras ambiciones y objetivos según la fuerza de la que creemos disponer o que podemos reunir en aquel momento.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.