Estos días vi a un chico pequeño pero profundamente enamorado del juego. Aparte de sus entrenamientos tiene sus rutinas para saltar más, tiros y dribbling. Las cumple a la noche después de cenar o se levanta para hacerlas antes de ir al cole. Tiene fuego y una mirada de "no te pongas en el medio". Por suerte es muy inteligente y hablamos del error, del descanso, de las 10.000 horas, de objetivos semanales y no diarios para tener flexibilidad. No se trata de apagar el fuego, se trata de que arda mucho tiempo.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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