Darle poder a alguien que es una rata es peligroso. Abusara del mismo, buscara solo su conveniencia, se la pasara presumiendo de su pequeña cuota de poder. A las ratas hay que tenerlas acotadas en el daño que producen. Deberíamos evaluar a los jefes por lo bueno que han sido para que no se llene el barco de ratas.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.