Los seres humanos rara vez se sienten satisfechos con lo que ya tienen. La reacción de la mente ante los logros no es la satisfacción, sino el anhelo de más. Los humanos están siempre al acecho de algo mejor, mayor, más apetitoso. Como el hombre esta controlando el hambre, la enfermedad y las guerras ahora apunta a lograr la inmortalidad, la felicidad y la divinidad. Ahora queremos superar la vejez, incluso la muerte. Ahora queremos apuntar a la felicidad. Ahora queremos no luchar por la supervivencia, sino ascender a dioses. Esa es la hipótesis de Yuval Harari en Homo Deus.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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