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Mostrando entradas de septiembre, 2024

Aquello a lo que prestamos atención...

En un experimento se pidió a más de mil individuos que describiesen su actual estado de salud. Luego les preguntaron con qué frecuencia e intensidad pensaban en sus problemas médicos. Por último, les preguntaron que dijeran a cuántos años de vida estarían dispuestos a renunciar a cambio de aliviarlos. Se observo que la disposición de los participantes a renunciar a años de vida se explicaba mejor mediante la frecuencia y la intensidad de sus pensamientos sobre la salud que mediante la descripción del problema médico real. Este estudio pone otra vez de relieve que nos afectan más las cosas a las que prestamos atención que las circunstancias objetivas de la vida.

No pedir la plata

Casa Sol implico que varios amigos me presten dinero para completar el proyecto. No solo tengo para agradecer la ayuda brindada sin firmar absolutamente nada sino también el que no me pidieron en ningún momento que se las devuelva. Eso es confianza, empatía, acompañar, creer en el otro. Hoy ya se las puedo devolver honrando nuestra amistad.

Hacerte bueno empeora tu rendimiento

Tengo muchos casos en donde el éxito (jugar en la selección, ir a un juego olímpico) provoca una caida en el rendimiento. El deportista siente la obligación de honrar ese lugar no permitiéndose errar, fallar y eso lo hace entrar en el monitoreo de su rendimiento que lo empeora. Cuando sos bueno tenes que pensarte no tan bueno para seguir siéndolo.

Días importantes

Hay días en nuestras vidas que finalizan etapas y dan inicio a otras. Días con impacto, Cambios en el sentido de la marea. Llega el día y nuestra mente debe acomodarse a la nueva dirección. Se viven con emoción y perspectiva,

Conciencia de muerte

Si la vida fuera un partido de fútbol sin pitada final, ningún valor tendrían los goles pues se anotarían infinitos que no merecerían festejo ni emoción alguna. Los desempeños serían anodinos y sin relieve. El saber del tope de los noventa minutos da valor a cada penal bien cobrado, a cada gol errado, a cada faul violento.

Diseñar felicidad

 A una de las tareas que más nos debemos entregar es a diseñar nuestra propia felicidad. Vivir bien. Meter en este espacio hasta la muerte una vida bien vivida. Ser feliz se logra vía vías indirectas. Seguramente usando bien el tiempo. No postergando. Manejando la atención en las cosas que valgan la pena. Entendiendo nuestra mente cuando nos lleva a lugares inútiles. Aceptando más y luchando menos. Me parece muy importante tener un plan para ser feliz aunque no avancemos todos los días en él.

El pescador y el hombre de negocios

Érase una vez un hombre de negocios sentado en la playa de un pequeño pueblo brasileño. Estando allí, vio a un pescador en una pequeña barca que se dirigía a la orilla tras haber capturado bastantes peces de buen tamaño. El hombre de negocios quedó impresionado y habló con el pescador: «¿Cuánto se tarda en pescar tantas piezas?». «Oh, apenas un rato», contestó el pescador. «Entonces, ¿por qué no estás más tiempo en el mar y capturas más?», preguntó el hombre, asombrado. «Esto basta para alimentar a toda mi familia», explicó el pescador. «Entonces, ¿qué haces el resto del día?» Y el pescador respondió lo siguiente: «Bueno, normalmente me levanto por la mañana temprano, me hago a la mar, capturo algunos peces, regreso y juego con mis hijos. Por la tarde, duermo una siesta con mi esposa, y al caer la noche, salgo con mis amigos del pueblo a tomar algo... tocamos la guitarra, cantamos y bailamos hasta entrada la noche». El hombre de negocios hizo al pescador una sugerencia. «Soy doctor en ...

¿Qué color de pechera te asignan?

En los deportes de contacto (boxeo, taekwondo, lucha grecorromana, lucha libre) de los Juegos Olímpicos de 2004, se asignaba a los participantes al azar un uniforme azul o rojo. Si el color del uniforme no guardaba relación con la actuación y las evaluaciones de los jueces, debería haber habido un número similar de ganadores con el uniforme azul o con el rojo. Sin embargo, los azules ganaban aproximadamente una tercera parte de las veces, y los rojos, unas dos terceras partes.17 Así pues, sorprendentemente, los competidores tenían el doble de probabilidades de vencer si por suerte recibían el color rojo antes de comenzar el combate. El rojo es un color agresivo, sexual, que «pega una paliza» a la creatividad del azul, no sólo en la actuación, sino también en la evaluación posterior de los jueces.