Las empresas no saben mucho acerca de las personas. No se esfuerzan en emocionar, en tocar las fibras de la gente. Y la gente las mira de lejos y va a donde encuentra fuego para su alma. Deberían aprender que si quieren lograr cosas necesitan aprender a tratar distinto a las personas. No se trata de repartir más plata. Se trata de repartir más sueños.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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