Hay personas que nos enseñan la vida sin darse cuenta. Yo nunca me pude olvidar de la enseñanza del tigre Aguilar yendo a tirar al aro. El tigre tenia la llave del gimnasio para ir a tirar hasta cuando el mundo estaba en otro lado. Temprano a la mañana, los fines de semana, los feriados, después de un largo entrenamiento. El tigre nunca fue talentoso pero nadie entrenó más duro que él. Sus ganas de mejorar, su convicción de estar en ese lugar, su decisión, lo pusieron en un lugar que solo por su talento no podría aspirar. Y la vida es así. Uno ocupa los lugares que quiere ocupar y no los que el talento habilitan. Solo que vas a tener que trabajar un poco más. Como el tigre Aguilar.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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