Darse cuenta que no todo se puede es una visión optimista de la vida porque no nos llenamos de obligaciones imposibles de cumplir que se traducen en una pesada carga a llevar. Creer que todo se puede es una trampa que nos impide ser felices. Y aclaro que los sueños son otra cosa.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.