Que no pase desapercibido ese rebote ofensivo del rival, esa pérdida, ese tiro errado debajo del aro. Ahí se van los partidos. Para ganar hay que cuidar las pequeñas cosas. Hay que hacer bien lo simple. Lo posible. No se trata tanto de meter el tiro imposible. De esquivar a tres y meterla de espalda. Solemos subestimar lo simple ignorando que valen los mismos puntos que lo complejo.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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