Preparar al jugador para competir consiste en acercarle a su mejor rendimiento ante las peores condiciones posibles, y eso solo se logra exponiendolo a situaciones adversas: asumir una derrota o un mal partido, aceptar la responsabilidad de sus actos, no jugar o jugar poco, no ser de los protagonistas del equipo, no estar convocado, tolerar el fallo y la frustración, ser autoexigente. Una alta capacidad para jugar no te habilita automaticamente para tener éxito compitiendo. Ideas de Juan Antonio Garcia Herrero.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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