Mi hija había empezado a trabajar hace unas semanas en un Instituto que prepara chicos para dar el ingreso al colegio ORT. Las cosas venían bien hasta que el viernes pasado la mamá de una de los chicos llamo al Instituto porque no estaba de acuerdo con una corrección que había hecho mi hija en un contenido de Lengua. La tuvieron dos horas recriminándole su grave error, la perdida de prestigio del Instituto, que era una vergüenza, que deje su carrera universitaria, que devuelva el dinero pagado. Así funcionan las personas psicópatas. Se vinculan con el otro desde un error o debilidad y montan todo el vinculo desde ahí. No tienen empatía, no sienten culpa, hacen mucho daño al otro pero al mismo tiempo son muy cobardes. Cuando la llamamos con mi esposa para detener el sufrimiento que estaba causando a nuestra hija no puedo atender el teléfono, se escondió detrás de su marido, no pudo decir una palabra. El psicópata es muy dañino y al mismo tiempo muy cobarde cuando se lo enfrenta.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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