El petiso Garcia llego como gerente del banco desde la sucursal de Boedo a la sucursal de Recoleta. Hacia de la coima un arte. En todo préstamo personal que otorgaba se quedaba con un mordiscon pero sabia a quien no pedirle coima. A la aristocracia agrícola ganadera que residía en el barrio jamás le pidió una coima. Sabia con quien meterse. Era muy seductor. El petiso Garcia no estaba solo, era un grupo de muchos gerentes que hacían lo mismo y se juntaban a comer asados e ir a Karim. El flaco Dallesandro era distinto. Llego a Gerente General pero seguía usando su Dodge 1500 y viviendo en su humilde casa de Floresta. Sumamente capaz y honesto tuvo una carrera tan buena como infrecuente para los que no iban a los asados, a Karim, ni daban mordiscos. A sus íntimos les decía que si querían saber quien coimeaba y quien no que lo acompañen al estacionamiento del banco. Dallesandro estaba orgulloso de su carrera, su familia también, pero algunas veces se tuvo que comer sapos para mantenerse en su trabajo. La vida esta llena de Garcias y Dallesandros. Esta noche cuando brindremos decidamos quien queremos ser.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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