El día que un entrenador quiera ganar un partido difícil, pero muy difícil, tiene que escuchar la semana previa esta historia. Tiene que escucharla atento, con paciencia, hasta el final. Es la historia de un ganador silencioso, preciso, un ajedrecista que esta dos o tres jugadas adelante. Después de escucharla estará en condiciones de armar una tela de araña.
El día que un entrenador quiera ganar un partido difícil, pero muy difícil, tiene que escuchar la semana previa esta historia. Tiene que escucharla atento, con paciencia, hasta el final. Es la historia de un ganador silencioso, preciso, un ajedrecista que esta dos o tres jugadas adelante. Después de escucharla estará en condiciones de armar una tela de araña.