En el libro "La vida secreta de la mente" de Mariano Sigman se indica que Michael Posner, uno de los fundadores de la neurociencia cognitiva, propone cuatro mecanismos intervinientes en la atención: 1) la orientación endógena, 2) la orientación exógena, 3) la capacidad de mantener la atención, y 4) la capacidad de desengancharla. Estos mecanismos no tienen un desarrollo al unisono sino que cada uno tiene su propio proceso de maduración. Mariano Sigman menciona que esto lo aprendemos intuitivamente los padres cuando nuestros hijos lloran y donde un "truco" para que deje de llorar es llevar su atención hacia otro elemento exógeno. Esto no de pie a hipotetizar que un deportista que quiera recuperar la concentración durante la competencia no debe de tratar de dejar de pensar en ciertos pensamientos negativos (capacidad de desenganchar la atención) sino debe proponerse orientarla hacia otros pensamientos. Estas son dos capacidades diferentes y la primera es mucho más difícil de lograr que la segunda.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...