En forma creciente los deportistas jovenes tienen ideales excesivos respecto a ellos mismos que se manifiestan en expectativas no realistas respecto a su desempeño. Creen firmemente que deben tener un desempeño perfecto.
Esto los lleva a buscar todo el tiempo la validación de los otros, rumiar alrededor de sus errores y experimentar considerable ansiedad antes de competir.
Tres ideas para ayudarlos:
1.Fallar no es una debilidad
La energía detrás del perfeccionismo trae el deseo de evitar equivocarse. Cuando se enfrenta a una competencia importante, el perfeccionista la verá como la posibilidad de fallar. El miedo a fallar esta en función de ese alto standard y deseo de hacer las cosas perfectamente. Su temor es que si no hace las cosas en forma perfecta, deja al descubierto alguna debilidad interna.
Tenemos que recalibrar sus objetivos para que dejen de pensar cada competencia como un evento estresante y lo pasen a ver como una oportunidad de crecimiento.
2.Hay metas mejores que el perfeccionismo
Perseverancia, flexibilidad, diligencia son cualidades más deseables en los deportistas porque no vienen con los miedos que trae la búsqueda de la perfección. Muchas veces la consecuencia de la búsqueda de la perfección es la parálisis, el jugador juega "atado".
3.Hecho es mejor que perfecto
En las personas perfeccionistas hay una tendencia a posponer la tareas difíciles. Hay que animarlos a que den pequeños pasos, que arranquen.
Fuente: "Perfectionism is Increasing, and that´s not good news", by Thomas Curran and Andrew Hill, Harvard Business Review
Esto los lleva a buscar todo el tiempo la validación de los otros, rumiar alrededor de sus errores y experimentar considerable ansiedad antes de competir.
Tres ideas para ayudarlos:
1.Fallar no es una debilidad
La energía detrás del perfeccionismo trae el deseo de evitar equivocarse. Cuando se enfrenta a una competencia importante, el perfeccionista la verá como la posibilidad de fallar. El miedo a fallar esta en función de ese alto standard y deseo de hacer las cosas perfectamente. Su temor es que si no hace las cosas en forma perfecta, deja al descubierto alguna debilidad interna.
Tenemos que recalibrar sus objetivos para que dejen de pensar cada competencia como un evento estresante y lo pasen a ver como una oportunidad de crecimiento.
2.Hay metas mejores que el perfeccionismo
Perseverancia, flexibilidad, diligencia son cualidades más deseables en los deportistas porque no vienen con los miedos que trae la búsqueda de la perfección. Muchas veces la consecuencia de la búsqueda de la perfección es la parálisis, el jugador juega "atado".
3.Hecho es mejor que perfecto
En las personas perfeccionistas hay una tendencia a posponer la tareas difíciles. Hay que animarlos a que den pequeños pasos, que arranquen.
Fuente: "Perfectionism is Increasing, and that´s not good news", by Thomas Curran and Andrew Hill, Harvard Business Review
Comentarios
Publicar un comentario