Sin rupturas y brechas no habría crecimiento. La naturaleza depende de la imperfección. Las fallas crean montañas, las implosiones de las estrellas se vuelven supernovas y la muerte de una estación abre paso al nacimiento de la que sigue.
No estás aquí para cumplir justo con la expectativa que has creado en tu cabeza. No estás aquí para hacerlo todo estupendamente bien y precisamente a tiempo. Hacerlo requeriría despojar tu vida de toda espontaneidad, curiosidad y asombro.