Creo que cuando uno se hace padre aparece un sentimiento nuevo y es el que siempre habrá alguien primero que uno: los hijos. Ese cambio lleva a muchas postergaciones, paciencia, renuncias, que los padres hacen por sus hijos. Y los padres no se quejan. Al contrario. El amor que un padre tiene por su hijo hace que todo esto que en otra relación no nos gusta, con nuestros hijos lo disfrutemos, lo busquemos.
Los hijos devuelven a los padres todo ese amor. Ver el crecimiento de ellos, sus logros, sus palabras, sus gestos, reconforta hasta el infinito.
Yo agradezco a mi viejo por haberme dejado el primer lugar en su fila. Después puedo tener muchas diferencias de como vivir la vida con él por los años que nos separan, las circunstancias de cada uno, pero gracias a que me puso primero en su vida, hoy puedo pensar distinto que él, reconocer su amor y repetirlo con mis hijos.
Los hijos devuelven a los padres todo ese amor. Ver el crecimiento de ellos, sus logros, sus palabras, sus gestos, reconforta hasta el infinito.
Yo agradezco a mi viejo por haberme dejado el primer lugar en su fila. Después puedo tener muchas diferencias de como vivir la vida con él por los años que nos separan, las circunstancias de cada uno, pero gracias a que me puso primero en su vida, hoy puedo pensar distinto que él, reconocer su amor y repetirlo con mis hijos.
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