Hoy los Lakers salieron campeones otra vez y me sigue asombrando como su técnico Phil Jackson sigue dirigiendo los equipos sentado en el banco y hablando muy poco. Creo que es una lección para todos aquellos que tienen a cargo un equipo.
Phil mantiene a su equipo enfocado, es tolerante con los errores de sus jugadores, habla lo necesario, no los deja distraerse, corta a tiempo las rachas negativas, da los mensajes correctos, trata a sus estrellas como estrellas y cada uno en el equipo entiende su rol. Mucho para aprender de él.
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