Hay una belleza particular en un caño que un jugador de basquet le hace a un rival para dejarlo solo a un compañero para definir abajo del aro. Se funden en esa jugada el talento, una mente rápida, el pensar en el otro, y el darle un mensaje al rival. Todo eso sucede en unos pocos segundos...Celebro los rebeldes que andan por la vida tirando caños.
Y si no te alcanza el caño como mensaje, te hago un triple...
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