El tema que acaparo esta semana mi mente fueron los miserables, los miserables que están arriba tuyo, al costado y abajo. Los miserables tienen una característica común y es su incapacidad de amar. Están siempre mirándose a si mismos, calculando, cosificando sus relaciones. Los miserables son pobres. No saben de proezas, de milagros, de sinergias, de amigos de verdad. Los miserables no merecen respeto para que te respeten a vos mismo.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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