viernes, 14 de febrero de 2014

Operativo

Creo que hay que empezar a poner barreras de entrada a los pedidos boludos. La orientación al cliente interno tiene que ser selectiva o sino se transforma en algo dañino para la empresa en su conjunto. La primera barrera sera no contestar, la segunda -cuando llegue el reclamo- ser hacer trabajar al requiriente con la especificación detallada del pedido, y la tercera asignarle como fecha de ejecución una fecha para la cual no le sirva la tarea o ya se haya ido a hinchar las guindas a otro. Limar a los hincha pelotas requiere mucha disciplina y profesionalismo.

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