José Manuel Moreno fue uno de los jugadores más queridos de aquel equipo de River Plate llamado "La Maquina". Era orgulloso, fanfarrón, milonguero, amiguero y peleador. Cuando le pegaban una patada, se levantaba solo sin pedir ayuda, era capaz de pelearse contra toda la hinchada contraria pero también con la propia ya que tenian la mala costumbre de insultarlo si perdian. Cuentan que los domingos antes de cada partido se devoraba una olla de puchero de gallina y se tomaba más de una botella de vino. Con Labruna se hablaban silbandose en la cancha. En 1952 recibio una jugosa oferta para ir a jugar al Nacional de Uruguay pero prefirio ir a Defensor en donde estaban sus amigos y salvo al equipo del descenso. Ya retirado en 1961, con 45 años y siendo técnico de Medellin, su equipo perdia con Boca dos a cero y los jugadores no le encontraban la vuelta al partido. Se vistio de jugador, entro a la cancha, hizo dos goles para el triunfo de su equipo. Extracto del libro "Fútbol a sol y sombra" de Eduardo Galeano.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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