Empece a leer el libro "Senda de campeones: de La Masia al Camp Nou" de Marti Perarnau que trata de la formación de futbolistas en el Barcelona. Ellos lo que buscan en sus divisiones inferiores es que los jugadores aprendan el juego. Ellos lo que quieren es que los jugadores comprendan como su acción repercute en el otro, como aquello que hacen posibilita una cosa o la inhibe. Hay muchos deportistas que son grandes jugadores a partir de sus habilidades pero no comprenden el juego. Y eso es un serio problema. El habiloso tiene que saber cuando no ser habilidoso, el rápido tiene que saber cuando no ser rápido, el gran pasador tiene que saber cuando no pasarla. Eso es saber jugar. Es una habilidad diferente de la que el deportista emplea para hacer las acciones que demanda el juego. El saber jugar pasa antes en la cabeza y es esta la que ordena que habilidad poner en práctica en cada circunstancia diferente del juego.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...

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