Pep Guardiola concede libertad completa a los jugadores para que cada futbolista añada ejercicios o rutinas que considere útiles para su preparación precompetitiva.
En el Bayern Munich por ejemplo, Boateng permanecía poco tiempo en el césped porque prefería hacer ejercicios de elasticidad lumbo-pélvica en el vestuario y Neuer no quería detener más de seis a ocho remates antes de cada encuentro.
El entrenador entendía que era más importante facilitar la personalización de la entrada en calor que someter a todos los jugadores a un corsé estático e inamovible.
En el Bayern Munich por ejemplo, Boateng permanecía poco tiempo en el césped porque prefería hacer ejercicios de elasticidad lumbo-pélvica en el vestuario y Neuer no quería detener más de seis a ocho remates antes de cada encuentro.
El entrenador entendía que era más importante facilitar la personalización de la entrada en calor que someter a todos los jugadores a un corsé estático e inamovible.