A veces armamos modelos de rutinas diarias donde la eficiencia marca el rumbo. Hacemos, tachamos, progresamos, nos acercamos a la meta. Pero otros días se va todo al carajo. No hacemos nada. Nos alejamos de los planes. Nos relamemos como perros heridos. Reflexionamos sobre nosotros. Construimos futuro. No lo sabemos. El tiempo se transforma en lento.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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