"Las cosas tardan más de lo que uno querría. Bueno, tal vez no todo ni siempre, claro, pero pasa muchas veces, y en muchos planos. Uno cree que el asunto durará determinado tiempo y al final se estira y se estira, y lo que eran dos meses se hace un año, o aun más. El tiempo del deseo es ya, ya, ya, vamos, ahora, ¿qué pasa?, ¿cuánto falta? El tiempo de la realidad es orgánico y suele ser más pausado. Orgánico quiere decir que las cosas no son puros actos de pensamiento, deben formarse, son realidades que avanzan de a poco, como en todo proceso de vida (la realidad no es otra cosa que una gigantesca experiencia orgánica) La primera imagen que nos hacemos de las cosas con las que estamos involucrados no siempre es completa y la complejidad que se nos escapa hace que los tiempos estén mal estimados. Captamos ideas e imágenes y se nos escapan las gestaciones. Por eso a veces uno cae en el desconsuelo." Alejandro Rozitchner
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.
Comentarios
Publicar un comentario