Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.
miércoles, 14 de mayo de 2025
Padres
Ayer vi a una mujer en el metro. Tironeaba del brazo de una nena y
gritaba: «¡Caminá, pelotuda! ¡Idiota! ¡Caminá!». Cuando veo cosas
así, y las veo a menudo, puedo sentir cómo ese cerebro infantil se
llena de esporas venenosas que, en pocos años, florecerán
transformadas en traumas, furia contra los otros, brutalidad. ¿Para
qué sirve un padre? ¿Para hacer qué con la carne que parió? Mis
padres tenían, sobre la cama, un cuadro con una frase cursi de Khalil
Gibran: «Los hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la vida». Mi
padre me enseñó a pescar, a hacer el fuego, a leer, a limpiar pinceles
con aguarrás, a escuchar a Beethoven. Me dijo así se mata a un pez
cuando se lo saca del agua, así se pela un pato, así se sobrevive a la
pérdida, así a un hombre peligroso, así se juega con fuego. Me daba
de beber vino caliente cuando volvíamos del campo. El otro día
practicamos tiro usando de blanco unas monedas. Él, casi orgulloso,
contemplando la que yo había agujereado, me dijo: «Siempre fuiste
mejor que yo». Mi madre me enseñó a leer poesía, a estudiar, a
levantar el ruedo, a tener la paciencia de la prolijidad, a cocinar, a
decir buen día, perdón y gracias, a montar una casa, a vivir sola, a
estar sola, a conducir (con una camioneta que tenía la rigidez de un
tractor y que ella manejaba con la falda haciendo un pliegue tan
femenino entre sus muslos que daban ganas de aplaudir). «Ay —
decía mientras me enseñaba—, tenés tanto sentido de la
coordinación, sos tan segura, tan serena», aunque todo eso era, por
supuesto, mentira. No sé si mis padres fueron buenos padres. Pero,
si pienso en ellos, podría citar esa parte de La Ilíada en la que
Héctor, al despedirse de su hijo antes de ir a la batalla, dice: «Que
algún día se diga de él cuando suba del combate: “Helo ahí, es
mucho más valiente que su padre”». Es una carga pesada. Pero, al
menos, no es una promesa de aniquilación. Leila Guerrero
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