viernes, 8 de agosto de 2025

Dejar que la realidad se desarrolle

La experiencia de dejar que la realidad se desarrolle a su propia velocidad nos incomoda tanto que, cuando nos enfrentamos a un problema, preferimos lanzarnos a la carrera a solucionarlo, a solucionarlo de la forma que sea en realidad, de modo que podamos decirnos a nosotros mismos que estamos «lidiando» con la situación, y seguir creyendo que tenemos control. Así que le contestamos mal a nuestra pareja en lugar de escuchar lo que tiene que decir, porque esperar y escuchar haría que sintiéramos —con razón— que no tenemos el control de la situación. O abandonamos proyectos creativos difíciles o relaciones románticas incipientes porque hay menos incertidumbre en dar algo por acabado que en ver cómo se desarrolla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario