En un mundo dominado por la prisa, la capacidad de resistirse
al ansia de hacer las cosas más rápido -y de permitir, por lo tanto,
que se tomen su tiempo- es una forma de procurarse cierto control
sobre el mundo, de hacer el trabajo que importa y de extraer cierta
satisfacción del proceso mismo, en lugar de dejar para el futuro la
posibilidad de sentirte realizado.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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