Muchas veces apelamos a compararnos contra otras personas a las que les pasan cosas muy tristes para minimizar nuestro sentir. La trampa es pensar algo así como "no te preocupes por sentirte así , mira lo que es estar mal de verdad, lo tuyo es menor..."Nos quedamos con cierta sensación de consuelo de que lo nuestro no es tan malo. Pero ese razonamiento es una trampa. Aceptamos estar mal porque otros están peor. Tenemos que mirarnos en el otro extremo de la escala, en el extremo de los que disfrutar, los que sonríen seguido, los que van para adelante. Tenemos que mirarnos en esos y preguntarnos si vamos bien.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.