El solcito que traen los días de primavera me permiten recuperar lugares de la casa especiales. Uno de ellos es el sillón del balcón en donde me desparramo con el desayuno y algún libro. Rodeado de plantas, los árboles que asoman sus copas, la brisa suave, puedo transportarme a una calma casi comparable a dos copitas de un Malbec. Yo creo que hay que buscar la felicidad en el paisaje del camino que recorres y no solo en el destino al cual llegas.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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