Cuando vine a vivir a Buenos Aires descubrí el "¿te acerco?". Es ese ofrecimiento de llevarte de regreso hasta un punto que te acerca a tu casa pero que no te deja en ella. Eso en mi Neuquén natal no existe. Allí existe el "¿te llevo?" y eso implica dejarte en la puerta de tu casa. e incluso recién arrancar cuando te ven abrir la puerta. El "¿te acerco?" es un favor a medias, es un darte algo pero no tanto como para desviarme de mi recorrido. El "¿te llevo?" es más generoso, es dejarte en tu casa aunque yo llegue más tarde a la mía, es cuidarte. La próxima vez que te ofrezcas acompañar a alguien que aprecies de regreso a su casa no lo acerques, llevalo.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
Comentarios
Publicar un comentario