En la esquina de Avenida Santa Fé y Godoy Cruz, Rosita pide limosna. Es chiquita, menudita, debe tener unos setenta y cinco años. Se acerco a los autos tímidamente estirando su mano. Siempre le doy una ayuda económica y la saludo. Hoy llegue antes al semáforo, la busque con la mirada y la vi dando unas pitadas a un cigarrillo. "Hola Rosita, como estas? Tenes que dejar el cigarrillo..." le dije mientras la daba la ayuda. Me miro con los ojos bien abiertos, extendió su sonrisa pura y mientras agarraba el dinero me contesto "No lo voy a largar nunca....".
Ayudar humanamente, aceptarnos y vincularnos nos da felicidad.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.
domingo, 15 de agosto de 2021
Rosita
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario