martes, 28 de julio de 2009

No hay como la casa de uno

Cuando volvemos a casa y vemos que la ducha sale a la temperatura perfecta, y que el colchón se adapta a nuestro cuerpo milimetricamente, y que hay espacios de la casa que no se encuentran en ningún otro lado del mundo, nos damos cuenta de la diferencia entre casa y hogar.

No importa si se trata de un monoambiente de dos por dos con vista a un patio interno o una mansión con pileta, solo importa que sientas que ese lugar tiene muchos de tus días.

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