Agustín tiene las duracell...pero las grandes...Se levanta a las 9, desayuna y a las 10 ya me arrastra a la playa...estamos dos horas dale que dale con las olas, no alcanzo a comer un choclo y me arrastra a la pileta, se sube a mis hombros, hace carreras, jugamos con la pelota en el agua, se toma un danonino, una ducha y arrancamos para la cabalgata donde le damos una hora entre los medanos y el mar, llegamos al hotel, media hora de descanso en la hamaca y partimos para ver el show del mago...cerca de las diez de la noche cae desmayado en el sofá viendo una peli para despedirse de un día pleno de vacaciones...
Uno como padre transita estos días entre la alegría de verlos tan felices, disfrutando la playa y el mar y suplicando que paren un poco el ritmo...
Uno como padre transita estos días entre la alegría de verlos tan felices, disfrutando la playa y el mar y suplicando que paren un poco el ritmo...
Comentarios
Publicar un comentario