Me molesta cuando una persona basa sus relaciones en transmitir todo el tiempo malas noticias. Parecería que a las malas noticias no se las puede ignorar entonces actúan como un buen argumento para alimentar la relación y captar la atención del otro. Ahora con el alcance de las comunicaciones tenes siempre malas noticias a mano. Lo complicado es que las personas no se dan cuenta que son una maquina de transmitir tragedias y si se lo comentas se ofenden y te tratan de desconsiderado. Las relaciones más ricas se interesan por el otro, por lo que le pasa, por lo que le interesa. Para enterarse de malas noticias ya tenemos la televisión. Creo que deberiamos prestar más atención de que hablamos cuando nos relacionamos.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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