Vivir en sociedad es contrario al placer. Obligaciones, ideales y postergaciones nos alejan del placer. Las personas inteligentes le escapan de la sociedad sin que ella se de cuenta. Las personas inteligentes pellizcan placeres a cada paso, los fines de semana pero sobre todo los lunes a las nueve de la mañana y los jueves a la tarde, las personas inteligentes saben que no todo es tan tan ni tin tin, las personas se saben medio chotos en muchas cosas y casi buenos en algunas, las personas inteligentes viven cada día como el ultimo y como el primero, las personas no toman nada en serio y son muy respetuosas, las personas inteligentes escuchan la música fuerte y tienen largos silencios para mirar el mundo. Las personas inteligentes no son aquellas que ganan siempre sino aquellas que conocen el juego.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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