Precisamente cuando dejamos de buscar la obra perfecta, el partido perfecto, la pareja perfecta, justamente en ese momento abrimos la ventana para que suceda. La búsqueda de lo inmaculado en un mundo perfecto nos traba, nos frustra, nos pone lentos y nos hace vivir el mundo con unos segundos de retraso. Cuando aceptamos las cosas que se van dando y seguimos bailando, podemos seguir mejor la música.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).