Para mi perder un partido por un punto es una oportunidad para ser más fuerte. Me adueño de la bronca y la transformo en carácter, en una promesa a mi mismo que la próxima no se me escapa, en energía para trabajar más fuerte mañana a la mañana. El ganar es siempre contra uno mismo. El ganar es superar el dolor y persistir. Le ganamos a los rivales por acumulación de triunfos frente a nosotros mismos.