domingo, 6 de marzo de 2011

El profesor

Yo muchas veces pensé, como Alejandro Rozitchner, que era útil llegar el primer día de clase y decirle a los alumnos "Están todos aprobados, ahora hagamos algo". Pensaba que no quería organizar las clases basandome en la exigencia que los alumnos memoricen y repitan lo que dijeron otros. Es una idea que falla porque deja ir la importancia del esfuerzo para lograr algo. Alejandro dice que un profesor debe ser un administrador de exigencias útiles, un artista para inducir la realización de esfuerzos. Aprender es aprender a hacer esfuerzos, y enseñar es enseñar a hacerlos. Brillante.

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