No dejes para mañana ese asado con amigos, esa hora con tu hijo, ese regalo a tu esposa. Mañana no existe. No vivas como si la vida te debe diez, veinte o cincuenta años porque no te los debe. Agarra este momento, estrujalo, y sacale todo el jugo que puedas. Viví como si mañana te fueras. Cuando vivís así casi ningún problema es demasiado importante como para dedicarle toda tu vida.
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