Muchas veces la clave para ganar un partido es ser menos ambicioso. Hay que hacer que la pelota pique del otro lado de la red. Cuando ser muy ambicioso esta asociado a una alta tasa de errores es un enfoque equivocado. Ser ambicioso cuando el nivel de confianza es bajo es una mala decisión. Bajar la tasa de errores aumenta tu nivel de confianza, te lleva a estar en la zona y es en ese momento donde podes aumentar la apuesta.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.