sábado, 6 de agosto de 2016

Centrarse suavemente en un objetivo

Los grandes deportistas se centran en un objetivo pero lo hacen suavemente, no duramente. Lo tienen ahí, al costado. Lo miran ligeramente. Al lograr apartar las expectativas dejan de intervenir conscientemente y eso les permite jugar. Ellos dicen "tengo que ir ahí" pero no se preocupan demasiado por el camino que los lleva a ese destino. Caminan sin expectativas del recorrido. Esto les permite dejar ir los errores, recuperar desventajas, estar atentos a profundizar el desconcierto del rival.