Se hace presente el final de un año bisagra desde lo profesional pero también -siento- desde los personal. Adueñado de mucho más tiempo me siento arquitecto de mis días. Elijo, diseño, me permito ir lento, saboreando. Puedo caminar sin apuro. Tomar fotos de algo que me llama la atención en la calle. No corro. Almorzar con mis hijos en el balcón. Leer. Planear. Comer sano. Hay procesos que llevan tiempo. No es que ahora soy mucho más inteligente y valiente que un año atrás. Hay virtudes que tienen que ver con la paciencia, con los pequeños pasos.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.
Comentarios
Publicar un comentario