Muchas veces ante eventos importantes se le pasa al equipo un video motivacional pero es importante dejar de hacerlo como si fuese algo de indudables efectos positivos. La pregunta de ¿para que lo hacemos? no deberia faltar. Uno imagina que muchas veces se hace para subir los niveles de activación emocional pero cabe la pregunta si ya no están lo suficientemente altos los niveles de activación ante ese evento como para necesitar presentar el video. El video incluso puede tener efectos negativos de sentirnos obligados, presionados, a rendir a la altura de ese proceso. Me parece importante no hacer acciones de intervención sin tener claro que buscamos y los efectos que puede tener esa acción.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.