Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.
martes, 21 de diciembre de 2010
Mi viejo, yo, y mi hijo
Cuando yo era chico mi viejo me llevaba al club algunos día de semana a la noche. El jugaba al fútbol con otros amigos y yo me quedaba jugando por ahí con otros chicos hasta que nos teníamos que ir. Nunca olvide esas salidas con mi viejo. Era sentirme "grande" que él me lleve. Ahora repito la historia con mi hijo Agustín. Vamos a ver a los guerreros de Pedro Echagüe y él se pone a jugar por todo el club, sube, baja, se come un sandwich de milanesa, saluda a los jugadores, salta cuando ganamos con la hinchada. Le tengo que secuestrar la pelota para que nos podamos ir y ni bien subimos al auto para ir a casa se queda planchado...lo ha disfrutado y yo también hijito. Tenemos que defender esos espacios y momentos con nuestros hijos. A veces estamos llenos de cosas y los pasamos de largo. Esos instantes no se olvidan.
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