Hay problemas laborales a los cuales hay que serle indiferente. Hay gente pesada, obsesiva en forma casi enfermiza, buscadores del pelo en el huevo, que siempre van a encontrar algo para hinchar. Uno puede engancharse en ese gramo de sensatez que tiene el tema o puede serle indiferente basándose en el 99.9 por ciento de cero utilidad que tiene. Yo creo que cuando alguien se pone muy pesado con pequeñeces es porque tiene poco trabajo. La pasión por lo importante y la indiferencia por lo no importante te harán disfrutar tu trabajo.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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